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Respiracion b

Para regular y utilizar la respiración como método, antes debemos aprender cómo funciona y después, con ejercicios sencillos, sentir y tomar conciencia de este acto involuntario.

Cuando la mente regula la respiración, estamos en el camino de regular las emociones, calmar el río de exceso de pensamientos, favorecer las funciones orgánicas y equilibrar el cuerpo, la mente y la energía.

Sin darnos cuenta respiramos unas 12-15 veces cada minuto, y por término medio, en un día, inspiramos y espiramos unos 8.640-10.800 litros de aire, siendo la capacidad media de cada una de ellas de unos 0,5 litros de aire, los pulmones tienen una capacidad aproximada de unos 6 litros de aire, pero rara vez utilizamos esta enorme capacidad pulmonar, apenas llegamos a un tercio.

El aparato respiratorio se compone de un conjunto de órganos huecos: boca, nariz, faringe, laringe, tráquea, bronquios, bronquiolos y alvéolos, estos tienen, a su vez, subdivisiones.

Según la zona del planeta, la nariz tiene una forma y objetivo diferente, unas estrechas para calentar más el aire que entra en nuestros pulmones, otras más anchas para que entre más aire. Pero todas cumplen con la misión de humedecer, calentar y filtrar el aire, percibir olores, etc.

El diafragma actúa como una bomba que hace circular la sangre y la energía, además de dar un masaje a los órganos internos, favoreciendo su funcionamiento, une la parte física con la psíquica, arriba-abajo, cielo-tierra, por eso los taoístas lo llaman: “El músculo del espíritu”. Este músculo con forma abovedada, unido al esternón, las costillas y vértebras lumbares, es ayudado para su función respiratoria por los músculos torácicos y abdominales. Funciona de manera autónoma, y de manera diferente y compleja según el instante en que nos encontremos: cuando dormimos, hacemos ejercicio, cantamos, gritamos, estamos estresados, tristes, alegres, aburridos, etc. se producen formas excepcionales de respirar, ya sean provocadas por estímulos físicos como psíquicos, como por ejemplo la risa, el hipo, el llanto, la tos, el bostezo, el suspiro o el estornudo.

En el chikung se practican muchos tipos de técnicas respiratorias, de las cuales algunas son bastantes complicadas para el principiante; aquí solo se enumeran aquellas más conocidas y de fácil ejecución, con el tiempo si nuestra técnica mejora y dominamos la gimnasia del aliento, aplicaremos respiraciones más avanzadas.

Respiración natural

El principiante comienza por observar, sentir su respiración sin alterarla, intentando tener la mente tranquila y observando como el aire que entra por la nariz es más fresco que el que sale, como se mueve el cuerpo al respirar. Esta acción es ya por sí misma un momento de calma, de estar con uno mismo, de relajarnos y de tomar conciencia y contacto con nosotros mismos.

Respiración torácica clavicular

Esta forma de respirar es superficial, en ella sentimos que al inspirar el pecho se levanta, las clavículas y el esternón suben, la caja torácica se ensancha hacia delante y arriba, incluso algunas personas al tomar aire elevan los hombros, la parte inferior del abdomen apenas se mueve, esto da muestras de la mala función del acto respiratorio.

Desperdiciamos la capacidad del pulmón llenando solo la parte superior más estrecha de este, el corazón tiene que bombear la sangre mucho más rápido.

De esta respiración que fomenta el estrés, la tensión y la ansiedad, debemos huir.

Respiración abdominal

Un famoso cirujano que aprendía estas técnicas de respiración con su maestro de chikung le planteó una iluminadora pregunta: ˝¿Cómo llevamos el aire inspirado hasta el abdomen? Los pulmones son herméticos, no hay manera de que el aire inspirado por la nariz llegue al abdomen. Sin embargo, cuando hago respiración abdominal siento algo en el abdomen”.

El maestro le contestó: “Lo inspirado no es solamente aire sino también energía cósmica y es la energía cósmica lo que se siente en el abdomen”. Wong Kiew Kit.

Al inspirar observamos cómo el abdomen se expande, gracias a que el diafragma baja y la zona abdominal se llena, el ombligo sale suavemente al inspirar y baja al espirar. Es la respiración útil para relajarnos, dormir, descansar y liberar tensiones. Normalmente las pulsaciones bajan y la tensión sanguínea desciende, por lo cual si tenemos la tensión baja sentimos mareo, etc., cambiaremos de respiración a abdominal activa, completa o invertida, que nos da un aporte de energía, y hace subir las pulsaciones.

Los tres cerrojos

Siempre que practiquemos una respiración activa es necesario aplicar la técnica de los tres cerrojos, para lograr que el chi esté controlado, para que no haya fugas, ni excesos.

El primer cierre se sitúa en el cuello. Hundimos el mentón hacia la garganta, notando como la nuca se estira suavemente, pero sin forzar, y así podamos tragar normalmente.

El segundo cierre se situará en la zona abdominal baja, desde el ombligo a la pelvis, es la cremallera natural, se trata de mantener activa y un poco recogida esta parte. Además el diafragma pélvico se mantiene de sostén.

“La mente guía la energía, la sangre y el cuerpo la siguen, y la respiración se adapta al momento”.
Dicho popular chino

El tercer cerrojo es el suelo pélvico o perineo, la musculatura urogenital, que controla los esfínteres anal y genital, se mantiene así tonificados, no permitimos que esta zona esté flácida o hipotónica.

Respiración abdominal activa

Respiramos de forma abdominal, pero de manera consciente, activando la pared abdominal, al inspirar, la zona abdominal se llena pero los abdominales sujetan, están activos, y cuando espiramos contraemos el ombligo hacia dentro. Al inspirar, el diafragma baja, la pared abdominal esta activa, el diafragma pélvico y urogenital sostiene. Es una respiración profunda, que tiene un gran efecto de masaje a los órganos, tonifica la zona abdominal, centro energético y vital, favorece el funcionamiento del sistema sexual y de los riñones.

Respiración completa

Para llenar el pulmón casi en su totalidad, al inspirar, comenzamos a llenar desde abajo, para seguir llenando la parte superior; al espirar, vaciamos arriba y terminamos por sacar el aire de abajo. Puede usarse en cualquier momento para recuperar el aliento, si nos estamos quedando dormidos o dispersos, antes y durante la práctica. No debemos colapsar al límite, llenando del 75% al 90% de la capacidad, dejamos una parte para que el cuerpo no esté en tensión. Esta forma de respirar es muy aeróbica, en deportes como el ciclismo, la montaña, carreras de fondo, taichí, natación, etc. es utilizada. Este tipo de respiración larga y completa aumenta el oxígeno absorbido, y el dióxido de carbono expulsado aumenta la energía defensiva a todas las partes del cuerpo, nutre la médula y la formación de sangre, fortaleciendo el sistema inmunológico.

“Uno debe respirar la esencia de la vida, regular su respiración para preservar su espíritu y mantener sus músculos relajados. Cuando la mente está quieta y vacía, el verdadero chi estará bajo tu control. Si uno mantiene una mente centrada, el peligro de enfermedad desaparece”.
Huang Di Nei Jing

Respiración alterna

Técnica muy utilizada en la práctica del pranayama en yoga y en chikung estático o meditativo. Se tapa un orificio de la nariz mientras se toma aire por el otro, se retiene el aire un instante y a continuación se tapa el orificio de entrada y se abre el de salida para expeler el aire por este, luego se invierte la dirección. Esta técnica se asocia con reequilibrar el hemisferio derecho e izquierdo, armonizar el yin y el yang del cuerpo, se suele hacer al comienzo de la meditación. Centra la mente y la relaja para comenzar la práctica de concentración meditativa.

Respiración circular

Llamada también respiración taichí (yin yang). Aquí no se realiza ninguna pausa o retención, la inhalación sigue a la exhalación ininterrumpidamente, una se mezcla con la otra. Tanto al inspirar como al espirar, se hace de forma suave y profunda (hacia el tantien), como un hilo sin fin que entra y vuelve a salir por la nariz; la boca permanece cerrada y la punta de la lengua en contacto con el paladar. Con una respiración completa en la que la duración es prácticamente igual al tomar y soltar aire.

Podemos comenzar contando mentalmente hasta ocho, cuatro al inspirar y cuatro al espirar y poco a poco aumentar la cuenta y el volumen de aire, hasta llegar ocho y ocho sin parar entre una y otra.

Lo verdaderamente importante no es saber muchas técnicas, sino la que más se acerque y precise a nuestro propio cuerpo y estado emocional del momento.

José Salvador Antúnez Caracena.
Vicepresidente de la Asociación Española de Taichí Xin Yi.

Trabajo Curso de Capacitación Entrenadores Nacionales N-III. FML.

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