Qué es el Tai Chi Xin Yi

El Tai Chi es un arte interno de origen chino que hunde sus raíces en la antigua filosofía taoísta, con más de cinco mil años de historia. Su origen exacto sigue siendo motivo de debate entre historiadores, y a lo largo del tiempo han surgido diversas teorías, algunas de ellas de carácter legendario y poético.

La primera referencia escrita al Tai Chi aparece en el I Ching o Libro de las Mutaciones, un texto fundamental del pensamiento taoísta redactado entre los años 3000 y 1100 a. C. En este marco filosófico, Tai Chi puede traducirse como “realidad suprema” o “principio esencial que gobierna todos los fenómenos”.

Según esta visión, antes de la creación del universo existía el Wu Chi, la “nada absoluta”. De ese vacío surge el Tao, la gran unidad de la que emana todo lo existente. El Tao se manifiesta en dos fuerzas opuestas y complementarias: yin y yang. Yin representa la quietud, la oscuridad y la receptividad; Yang simboliza la actividad, la luz y la expansión. La interacción dinámica entre ambas fuerzas es lo que se conoce como Tai Chi, representado por el famoso símbolo circular mitad negro y mitad blanco, donde cada parte contiene la semilla de su opuesto.

En la cosmogonía taoísta, todos los fenómenos visibles e invisibles del universo surgen de este equilibrio en constante transformación. Nada permanece fijo: todo cambia, se complementa y se renueva. Cuando una de las fuerzas predomina en exceso, aparece el desequilibrio, origen de alteraciones físicas, emocionales y mentales.

Otro concepto inseparable del Tai Chi es el Chi o Qi, la energía vital. Este término abarca significados físicos, emocionales y espirituales. Como explica Tew Bunnag, el chi verdadero está formado por la energía heredada al nacer, el aire que respiramos y los alimentos que ingerimos. Su centro se encuentra en el Tan Tien, en el bajo vientre, desde donde circula por los meridianos del cuerpo.

Cuando el chi fluye de manera equilibrada, disfrutamos de buena salud. Los movimientos suaves, la respiración y la atención consciente propios del Tai Chi y el Chi Kung ayudan a corregir bloqueos, excesos o deficiencias energéticas. Por ello, la medicina tradicional china utiliza estas prácticas como método terapéutico para conservar o recuperar la armonía interna.

El auge del Tai Chi en Occidente responde a la necesidad creciente de equilibrio entre cuerpo y mente en un entorno marcado por el estrés, la prisa y la competitividad. Cada vez más profesionales de la salud recomiendan su práctica por sus beneficios comprobados.

Nuestro Maestro Xia Zi Cai insistía en que, precisamente en sociedades aceleradas como las nuestras, el Tai Chi resulta especialmente necesario para contrarrestar el desgaste emocional y físico. También advertía que, mientras en China muchos jóvenes se alejan de las tradiciones, en Occidente crece el interés por estas prácticas que ayudan a recuperar valores esenciales y un sentido más profundo de la vida.

El Tai Chi es un arte ancestral que ha evolucionado a lo largo del tiempo sin perder su esencia. Existen numerosos estilos y maestros, tanto tradicionales como modernos, todos válidos dentro de un camino que se adapta a cada época. No es una disciplina rígida: cambia con la vida y se integra en las necesidades actuales.

Hoy, más que nunca, el Tai Chi se ha extendido por todo el mundo, trascendiendo templos y escuelas para llegar a personas de todas las edades y condiciones. Es un legado milenario que sigue ofreciendo salud, equilibrio y bienestar. Un arte reconocido incluso por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. MÁS INFORMACIÓN   
Privacidad